A fin de cuentas sentarte en el piso de tu pieza con el
computador y las luces apagadas, mientras vas bajando por el blog más triste
que conozcas, sin reblogear nada porque no quieres arruinar esa imagen feliz
que la gente tiene de ti, se ha convertido en algo cotidiano, lo peor es que no
tengo razones para ello, a veces simplemente tengo ganas de ponerme triste,
como a veces tengo ganas de fumarme un cigarro, pero con el cigarro al menos me
contengo, eso me hace mal, pero una media hora leyendo frases decepcionantes y
deprimentes nunca ha matado a nadie... tal vez si, pero no me va a matar. Lo
que más odio es mi dash, tan feliz, odio esa gente que trata de hacerte reír
cuando estas mal, mierda, yo solo quiero estar triste un momento, solo quiero
enojarme un rato y no hablar, suena asocial, pero odio cuando mi dash es una de
esas personas. la gente dice que "quien no está en las malas no merece
estar en las buenas", ¿que tal si eso lo decido yo?, ¿que tal que no
quiero a nadie en las malas?, son mis malas al fin de todo, solo quiero gente
que me haga feliz cuando desee estar feliz, a veces no quiero estar feliz, a
veces quiero estar triste, a veces quiero estar sola, y a veces no quiero
estar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario