viernes, 26 de diciembre de 2014

A fin de cuentas sentarte en el piso de tu pieza con el computador y las luces apagadas, mientras vas bajando por el blog más triste que conozcas, sin reblogear nada porque no quieres arruinar esa imagen feliz que la gente tiene de ti, se ha convertido en algo cotidiano, lo peor es que no tengo razones para ello, a veces simplemente tengo ganas de ponerme triste, como a veces tengo ganas de fumarme un cigarro, pero con el cigarro al menos me contengo, eso me hace mal, pero una media hora leyendo frases decepcionantes y deprimentes nunca ha matado a nadie... tal vez si, pero no me va a matar. Lo que más odio es mi dash, tan feliz, odio esa gente que trata de hacerte reír cuando estas mal, mierda, yo solo quiero estar triste un momento, solo quiero enojarme un rato y no hablar, suena asocial, pero odio cuando mi dash es una de esas personas. la gente dice que "quien no está en las malas no merece estar en las buenas", ¿que tal si eso lo decido yo?, ¿que tal que no quiero a nadie en las malas?, son mis malas al fin de todo, solo quiero gente que me haga feliz cuando desee estar feliz, a veces no quiero estar feliz, a veces quiero estar triste, a veces quiero estar sola, y a veces no quiero estar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario