domingo, 1 de marzo de 2015

Paseos al Cerro.

Andar en bicicleta es bastante bueno, aunque no tanto  cuando cuesta arriba, pero valía la pena, la vista, los árboles, la gente, el aire, todo junto era la anestesia perfecta para el futuro  inevitable dolor de piernas. Ella siempre amó su ciudad, desde el día que llegó algo le dijo que no querría irse jamás... Aunque era un poco temprano para decir jamás, le faltaban muchos viajes por hacer, muchas vistas que fotografiar, mucha gente que quien enamorarse  y sobre todo muchas subidas al cerro solo para disfrutar el viento en la cara al bajar.

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